jueves, 18 de junio de 2009

Obama propone medidas para fortalecer a la Fed y crear una oficina de protección al consumidor.

Presidente de EE.UU. detalló la mayor reforma al sistema financiero desde la Gran Depresión.

Se anticipa una dura batalla política en el Congreso de EE.UU. para la aprobación de la iniciativa que ya tiene fuertes detractores. Encuesta arrojó una caída de cinco puntos en la popularidad del Mandatario producto de la crisis.

LUZ MARÍA ZAMBRANA.

Tras casi seis meses de consultas sobre cómo regular mejor al sistema financiero, el Presidente de EE.UU., Barack Obama, finalmente presentó su propuesta para corregir una "cascada de errores" que derivó en la peor crisis desde la Gran Depresión.

En su discurso, Obama insistió en la importancia del equilibrio entre más regulación y libre mercado. Sus planteamientos incluyen reforzar el control de las firmas financieras, mayor normativa de los mercados, la creación de una agencia de protección del consumidor que supervise los productos como las tarjetas de crédito y las hipotecas. Además, espera otorgar al gobierno herramientas para la resolución de cualquier institución financiera cuya quiebra amenace la estabilidad del sistema.

La administración también se propone promover una mejora en las normas internacionales. También busca ampliar el poder y autoridad a la Fed para supervisar a las instituciones "muy grandes para caer" sin poner en riesgo a la economía, como fue el caso de Lehman Brothers. Sin embargo, ésta fue también una de las medidas más criticadas, ya que aleja a la entidad de su tradicional campo de acción.

Obama buscará un mayor control sobre actores como los fondos de cobertura ( hedge funds ), que hasta ahora escapaban de la supervisión de las autoridades, así como la regulación de mercados y productos acusados de tener un rol en el desencadenamiento de la crisis, como los activos respaldados por hipotecas y productos derivados, como los Credit Default Swaps (CDS).

En tanto, en Europa comienza hoy una cumbre en Bruselas, en la que se discutirán las propuestas de la Comisión Europea para una reforma financiera.

Críticas y aplausos.

El plan de Obama -que es el más amplio en casi siete décadas- deberá ser sometido al Congreso, donde se anticipa el comienzo de una dura batalla de varios meses entre sus detractores republicanos y algunos demócratas que reprochan la expansión del rol del gobierno en la economía y los que lo estiman necesario. El mandatario quiere que la ley se apruebe este año.

Fuera de la arena política, la propuesta también ha recibido críticas cruzadas. El Premio Nobel de Economía Paul Krugman la aplaudió. En tanto, varios economistas criticaron que las medidas no son lo suficientemente amplias, mientras otros dijeron que se creará más burocracia. El presidente de la Asociación de Bancos, Edward Yingling, afirmó tener serios reparos en relación a varias medidas, y David Hirschmann, de la Cámara de Comercio, el mayor grupo de lobby económico de EE.UU., dijo que el plan es decepcionante.

En tanto una encuesta de la NBC y The Wall Street Journal reveló la caída en la popularidad de Obama como resultado del desempleo y el déficit fiscal. Según el sondeo, su gestión cuenta ahora con un respaldo de un 56% de los estadounidenses, 5% menos que el mes pasado.

Ver discurso en http://www.youtube.com/whitehouse#all/E2DF555085A73B44-all/0/CHpnfif8MfI

lunes, 15 de junio de 2009

Barack Obama pone fin al antagonismo entre Islam y Occidente con histórico discurso.

EM., Int., 05-06-09.

Las palabras del Mandatario en El Cairo plantean un nuevo comienzo en las relaciones con el mundo musulmán y rompen con la política que mantuvo George W. Bush en la región.

El Presidente de EE.UU., Barack Obama, pronunció ayer en El Cairo un discurso histórico en el que no sólo destacó los logros de la civilización islámica y dijo que "EE.UU. y el Islam no están en guerra", sino que expresó una inusual crítica contra la ocupación israelí de los territorios palestinos.

Las declaraciones del Mandatario estadounidense en el auditorio de la Universidad de El Cairo proponen un quiebre radical en relación con la política que mantenía su antecesor, George W. Bush, quien siempre apoyó todas las acciones del gobierno israelí.

Obama subrayó que el mundo musulmán también debe luchar contra los "prejuicios" antiestadounidenses, al aludir a algunos asuntos delicados en materia de derechos humanos, como el papel de la mujer o la "libre elección" en las sociedades musulmanas.

"Su mensaje fue histriónico y enérgico, por momentos fue combativo y amonestador, promovió la democracia en Egipto, advirtió a los israelíes sobre la construcción de nuevos asentamientos y reconoció que Estados Unidos se había apartado de sus ideales, particularmente en la guerra de Irak", escribió The New York Times.

"Obama ofreció pocos detalles de cómo resolver los problemas y conflictos, pero presentó su propia biografía como una conexión creíble con su audiencia", agregó el diario.

Otros medios señalaron que a pesar de que Obama usó un tono mucho más fuerte que antes para abordar algunos de los temas más difíciles para alcanzar la paz en Medio Oriente, el largo discurso se pareció a veces a una conferencia. "Aunque urgió a los países árabes a hacer más para alcanzar la paz con Israel, Obama también se refirió apasionadamente a lo que consideró el derecho de los palestinos a tener su propio Estado", dijo el Washington Post.

Obama defendió la política de su país y de los aliados en Afganistán. Respecto a la guerra en Irak prometió que EE.UU. estará abierto a la diplomacia y al multilateralismo.

Después de su discurso, Obama visitó las célebres pirámides de Gizeh. Posteriormente, el Mandatario se trasladó a Alemania, donde hoy visitará el campo de concentración de Buchenwald en compañía de la Canciller Angela Merkel. Mañana, Obama asistirá en Francia a las ceremonias del 65º aniversario del desembarco de Normandía.

Paso crucial Ban Ki-moon, Secretario General de la ONU, declaró ayer que el discurso de Obama es un "paso crucial" para sortear diferencias.

Vine a buscar un nuevo comienzo entre Estados Unidos y los musulmanes, un comienzo basado en el interés mutuo y el respeto mutuo, un comienzo basado en esta verdad de que los Estados Unidos y el Islam no se excluyen".

"Estados Unidos no ha estado ni estará nunca en guerra con el Islam".

"Este ciclo de desconfianza y de discordia debe terminar".

"Mientras nuestras relaciones sean definidas por nuestras diferencias, daremos el poder a los que siembran el odio antes que la paz, a los que promueven el conflicto en vez de la cooperación".

Dos Estados para superar conflicto palestino-israelí.

El Presidente de Estados Unidos sostuvo que "la única solución para las aspiraciones de ambas partes debe ser dos Estados, donde israelíes y palestinos vivan en paz y seguridad".

Aunque Obama subrayó el "vínculo inquebrantable" de EE.UU. con Israel, pidió el cese de la colonización judía. Israel reaccionó indicando que esperaba reconciliarse con el mundo musulmán pero insistió en su necesidad de garantizar su seguridad. En cambio, rabinos derechistas condenaron con dureza las palabras del Mandatario.

La Autoridad Nacional Palestina aplaudió el discurso, que calificó de "buen comienzo". El movimiento islamista palestino Hamas señaló un "cambio tangible" en el discurso de Obama respecto del mundo musulmán, pero sostuvo que también había "contradicciones".

Relaciones en Teherán.

En su discurso, Obama consideró que la confrontación sobre el programa nuclear iraní alcanzó "un punto decisivo", aunque estimó que Teherán tiene derecho a dotarse de energía nuclear con fines pacíficos. El ayatolá Ali Jamenei dijo que "los cambios deben hacerse en la práctica y no dirigiendo discursos bonitos a los musulmanes en el mundo".

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Vea y escuche el discurso en http://www.youtube.com/watch?v=NaxZPiiKyMw

domingo, 7 de junio de 2009

Las batallas políticas de Obama.

EM Int 07-05-09.

Las promesas económicas fueron claves en su triunfo pero ahora debe enfrentar las críticas a sus medidas, mientras comienza a implementar sus verdaderas prioridades.

Carolina Álvarez Peñafiel.

La opinión pública todavía lo idolatra. Cuando viaja fuera de EE.UU. lo esperan como a una estrella de rock. Y la famosa luna de miel con la prensa sigue en pie. Pero llegó la hora para que el Presidente Barack Obama despliegue sus principales promesas de campaña y no sólo las que se vio obligado a hacer cuando la crisis se tomó por asalto la agenda de gobierno.

La tarea será más complicada que lo planeado. Sobre todo porque las expectativas sobre las medidas contra la crisis -determinantes en el triunfo electoral de Obama- eran muy altas y no todas se están cumpliendo. Los deudores hipotecarios, víctimas emblemáticas de la crisis, dicen que no están recibiendo la ayuda prometida. La oleada de quiebras no se ha detenido y convirtió al Estado en el dueño del 60% de General Motors, una de las empresas más importantes del país, mientras la tasa de desempleo llegó en mayo al 9,4 % (aunque la pérdida de trabajos se frenó).

"Obama aún se beneficia de la culpa que recae en el gobierno de George W. Bush por los problemas actuales. Pero como máximo eso durará unos pocos meses más", señaló a "El Mercurio" Robert Shapiro, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de Columbia.

El considerable aumento del gasto fiscal ya no sólo pone nerviosos a los partidarios de un gobierno reducido, con una mínima intervención en la economía, coinciden expertos. Cada vez son más los temores de que la carga en las finanzas federales termine por empeorar la situación, especialmente para la clase media.

Pero, "en este momento, los estadounidenses quieren creer en el programa de Obama. Ha hecho un buen trabajo mostrando su "estampa presidencial". Y la gente simplemente ama a la Primera Dama, Michelle. Así es que pienso que tiene otros seis meses para tratar de hacer más cambios", apunta el especialista de la Universidad de Duke, Michael Munger.

El fantasma del fracaso.
El Presidente es ambicioso y el primer paso que dio para echar a andar su agenda fue lanzar al ruedo la prometida y controversial reforma del sistema de salud, una de sus máximas prioridades legislativas.

El proyecto tiene como objetivo reducir los costos de las atenciones médicas, ampliar la cobertura a todos los estadounidenses y permitir que cada uno escoja libremente sus médicos y planes de salud. Los legisladores demócratas han prometido su respaldo para aprobarla antes de fin de año y la Casa Blanca espera que el debate comience antes del receso de verano, en agosto.

Todo parece ir encaminado, pero la reforma de la salud ha sido uno de los más traumáticos fracasos de los demócratas en las últimas décadas y la gran decepción de Hillary Clinton, cuando encabezó la ofensiva para aprobarla durante el gobierno de su marido en 1993. Políticamente las condiciones están dadas: los congresistas ya están siendo consultados -una diferencia clave con la ofensiva Clinton, dice Shapiro- y los demócratas tienen una sólida mayoría en ambas cámaras.

Sin embargo, el costo que el plan agregará a la billetera fiscal, se podría convertir en un problema. Munger, quien no está del todo de acuerdo con el plan, dice que sería recomendable esperar un tiempo para implementarlo hasta que haya un mejor control de la economía y el déficit.

El otro frente de Obama será el cierre de la cárcel en la base naval de Guantánamo. Cuando el Presidente firmó la orden para que en un plazo de un año (enero de 2010) todos los detenidos como sospechosos de terrorismo sean trasladados, la medida fue mundialmente aplaudida. Pero fueron los mismos demócratas los que le pusieron el primer problema, cuando le negaron el financiamiento para cerrar la cárcel sin saber a dónde irían los presos. El Mandatario tendrá una dura pelea para tratar de trasladar a todos los detenidos: aunque un par de ciudades se han ofrecido para alojarlos en sus cárceles de alta seguridad, a pocos vecinos les atrae la idea. En el Congreso, los legisladores ya piensan en las elecciones de mitad del período, en noviembre de 2010, y en cómo se verá reflejada la decisión que tomen ahora en el padrón electoral.

Registro de promesas.

Cumplidas: plan de alivio para los deudores hipotecarios; reforma a la industria de las tarjetas de crédito; cambio del foco de las operaciones en Asia desde Irak a Afganistán y envío de dos brigadas adicionales a Afganistán; permitir envío de remesas y viajes de los cubano-estadounidenses a la isla, revertir y nombrar al menos a un republicano en el gabinete (el secretario de Transporte, Ray Lahood).

Con concesiones: recorte de impuesto a los trabajadores con un tope de US$ 500 por persona: el Congreso lo recortó a un máximo de US$ 400 por persona al aprobar el plan de estímulo económico en febrero.

En ejecución: cierre de Guantánamo (legisladores dieron el jueves un nuevo golpe a los planes de cierre de Guantánamo al negar una solicitud de fondos adicionales y restringir la transferencia y la liberación de los detenidos)., revertir los recortes de impuestos establecidos por Bush para los salarios más altos y expandirlos para los más bajos, facilitar la afiliación a los sindicatos, invertir en sistemas electrónicos de información de salud, retiro de las brigadas de combate de Irak.


Rotas: gobierno sin lobbistas, reconocer el genocidio armenio, recorte de impuesto para compañías que creen puestos de empleo, terminar con el impuesto a la renta para los mayores de 65 años que ganen menos de US$ 50 mil al año, permitir cinco días de discusión antes de firmar una ley.

lunes, 16 de marzo de 2009

Obama y células madres.

EM., 16-01-09.

Obama insta al Congreso de EE.UU. a levantar prohibición sobre células madre.

Jefe de Estado entrante manifestó su idea de que "los representantes del pueblo estadounidense expresen sus opiniones en un tema como éste".

WASHINGTON.- El Presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama, aseguró este viernes que queire que el Congreso permita el financiamiento federal para investigaciones con células madre y que revierta la prohibición impuesta por el Mandatario saliente George W. Bush.

Obama, que está a favor de la investigación médica con células madre extraídas de embriones humanos, dijo a la cadena CNN que está considerando un decreto para derogar la medida de Bush.

"Pero me gusta la idea de que los representantes del pueblo estadounidense expresen sus opiniones en un tema como éste", dijo, asegurando que preferiría un consenso "bipartidario" en el Congreso que considere que estas investigaciones son éticas y que podrían salvar vidas.

Si los estudios pueden dar esperanza a víctimas de enfermedades degenerativas como el mal de Parkinson o el mal de Alzheimer, "creo que envía un mensaje poderoso", estimó.

Al bloquear el financiamiento federal a las investigaciones con células madre, Bush se unió a conservadores religiosos que aseguran que los estudios con embriones destruyen la vida humana, aun en su etapa más primaria de desarrollo.

Las celulas madre son células primitivas de embriones capaces de desarrollarse casi en cualquier tejido del cuerpo.

Los científicos estiman que estas células podrían ser clave para encontrar la cura de varias enfermedades, entre ellas la diabetes y el cáncer.

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EM., Int., 08-03-09.

Autorizarán fondos fiscales para investigaciones con células madre.

Barack Obama levantará mañana lunes el veto que emitió la administración de George W. Bush para entregar financiamiento fiscal a las investigaciones con células madre.

Esta medida permitirá a los científicos recurrir a fondos públicos para realizar estos procesos, destinados a estudiar terapias genéticas, buscando mejorar los tratamientos o incluso curar enfermedades como la diabetes o la parálisis.

Si bien Bush no prohibió las investigaciones durante su mandato, éstas sólo podían realizarse con fondos privados.

El uso de las "células madre" resulta controversial porque para obtenerlas se requiere, en algunos casos, destruir embriones de días de vida.

Los embriones se obtienen generalmente de los residuos de las clínicas de fertilidad, que de otra forma serían desechados, explicó la Associated Press.

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EM., 09-03-09.

Obama levanta restricciones para estudios con células madre.

Al emitir la orden ejecutiva, el Presidente estadounidense revirtió una política impuesta en 2001 por su antecesor, George W. Bush.

WASHINGTON.- El Presidente de EE.UU., Barack Obama, levantó hoy las restricciones sobre el uso de fondos federales para investigaciones con células madre embrionarias e indicó que la ciencia no está reñida con los valores morales.

"Apoyaremos vigorosamente a los científicos que persigan esta investigación", dijo Obama durante una ceremonia en el Salón Este de la Casa Blanca, al emitir una orden ejecutiva que revierte una política impuesta en 2001 por su antecesor, George W. Bush, y un memorando para restablecer la "integridad científica".

"Cuando el Gobierno no hace estas inversiones se pierden las oportunidades, no se exploran caminos prometedores. Algunos de nuestros mejores científicos se van a otros países que patrocinan su trabajo y esos países pueden llevarnos la delantera en los avances que transforman nuestras vidas", agregó.

Por otra parte, Obama explicó que el memorando ordena a la Oficina de Ciencia y Tecnología de la Casa Blanca, que elabore una estrategia en aras de la "integridad científica" en la toma de decisiones del Gobierno, en la que los asesores científicos sean seleccionados por su historial y experiencia, "y no por sus políticas o ideología".

Obama cumple así otra de sus promesas electorales, aunque la orden ejecutiva volvió a atizar el debate sobre el uso de las células madre con fines terapéuticos.

De hecho, mientras las compañías especializadas en ese tipo de investigaciones argumentaron que éstas ayudarán a encontrar curas para enfermedades crónicas, líderes del Congreso y de grupos conservadores reiteraron su oposición al uso de embriones para extraer células madre.

Según líderes de la comunidad científica, el uso de células madre embrionarias, que permiten la regeneración de tejidos, podría agilizar tratamientos y hasta curas para enfermedades como el mal de Lou Gherig o el de Parkinson, Alzheimer, la diabetes, esclerosis múltiple, parálisis y otras lesiones de la médula espinal.

Pero los grupos conservadores replican que se debe tomar en cuenta la pregunta "clave" sobre la moralidad del uso de embriones humanos y que, en definitiva, su continua destrucción no ha arrojado resultados prometedores después de una década de investigaciones públicas y privadas en todo el mundo.

Esas investigaciones "aún no han dado paso a pruebas clínicas ni éxitos en el mundo real, pero hasta la fecha han causado serios problemas, incluyendo tumores en pruebas con animales", dijo en un comunicado el senador republicano Sam Brownback.

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EM., CyT, 11-03-09.

Decreto firmado por Barack Obama: Impulso a células madre llegará a la investigación de chilenos.

La liberación de fondos federales en EE.UU. aumentará el volumen de trabajos en los que podrían participar científicos nacionales.

Por Lorena Guzmán H.

En Chile, como en el mundo, repercutió la apertura de EE.UU. al trabajo con células madre.

El lunes, el Presidente Barack Obama firmó una orden ejecutiva que permite utilizar fondos federales en la investigación con células madre embrionarias.

Esto no permitirá crear nuevas líneas destruyendo nuevos embriones, pero libera cientos de líneas ya hechas que estaban vetadas según una prohibición del ex Presidente G. W. Bush.

La investigación siguió, sin embargo, gracias a algunos estados como California -que destinó en 2004 US$ 3.000 millones a un nuevo centro- o a privados que financiaban esta ciencia.

Ahora aumentará el volumen de proyectos. No sólo los investigadores estadounidenses serán tentados, los extranjeros asociados también podrán beneficiarse.

Límites por donde seguir.

"No hay limitación ética en el estudio de células madre adultas, el problema está en las embrionarias", dice Manuel Santos, genetista de la Universidad Católica.

Las células madre interesan porque no están diferenciadas, no son ninguna célula en particular: tienen la potencialidad de convertirse en cualquiera.

Para fabricarlas desde cero, es necesario crear un embrión y luego destruirlo para obtener sus células.

Es cierto también que científicos han logrado reprogramar células adultas, por ejemplo, de piel, y dejarlas como antes, indiferenciadas.

El mismo Vaticano no tiene problemas con estas últimas, la destrucción de embriones es lo que condena.

"Si ya están hechas, es mejor usarlas", dice Santos refiriéndose a las líneas celulares que ahora están disponibles. "Es mejor que botarlas, pero ello no quita que sea absolutamente impropio e ilícito destruir un embrión para utilizar sus células en pacientes".

Cree que la gran expectativa en torno a los estudios en células madre no se condice con los resultados científicos. "Es una caja de pandora. La última razón por la que funcionan, se desconoce", advierte.

Opina que la señal de Obama es muy potente: abre una alternativa de financiamiento, inclusive, a investigadores chilenos.

Enrique Jaimovich, investigador principal del Centro Fondap de Estudios Moleculares de la Célula de la U. de Chile, concuerda.

"Es una medida positiva que probablemente va a gatillar un aumento en investigación en el área. De alguna manera influirá en grupos chilenos que comiencen a trabajar en esto", dice.

Los científicos no son pitonisos, explica. "Nadie sabe cuál va a ser exactamente el resultado de las investigaciones, pero éstas son promisorias y ya existen avances importantes en terapias; es un campo de investigación que amerita dedicarle mucha energía".

Para Jaimovich, este impulso a la investigación con células madre es una medida más del Presidente Obama. "Es mucho más importante el aumento de fondos para la ciencia en una crisis económica como la actual".

Mejor usar las adultas.

Para el cardiólogo de la Universidad de los Andes, Jorge Bartolucci, además del problema ético de trabajar con células madre embrionarias, hay otras limitantes que inclinarían la balanza hacia las células adultas. Las embrionarias requieren de tratamiento inmunosupresor, porque producen rechazo en el paciente y tienen mayor capacidad de generar tumores, comparadas con las adultas.

Esta liberación de fondos "no va a resolver los problemas de la terapia con células madre", asegura. Queda mucho por estudiar.

domingo, 22 de febrero de 2009

"Obama" por Héctor Aguilar Camín.

Milenio, 19-02-08.

“Poder hipnótico” es una expresión trillada, pero describe en este caso una novedad absoluta: la irrupción del carisma en el corazón, más bien rutinario y mercadológico, de la política americana.

Pero el poder hipnótico del discurso de Obama no es inocente, puede incubar algunos de los males mayores del liderazgo político: la manipulación, la megalomanía, el culto a la personalidad.

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“Poder hipnótico” (mesmeric power) es lo que ejerce a su paso el senador por Illinois, Barak Obama. La expresión es de Charles Krauthammer en su artículo “La audacia de vender esperanza” (Washington Post, 15/02/08).

“Poder hipnótico” es una expresión trillada, pero describe en este caso una novedad absoluta: la irrupción del carisma en el corazón, más bien rutinario y mercadológico, de la política americana.

La de Obama no es una candidatura política más, es una ola de entusiasmo y una profesión de fe como no se ha visto en mucho tiempo en la Unión Americana. La elocuencia carismática de Obama produce adhesión y fervor.

Obama, dice Krauthammer, ha redescubierto cuán rentable es vender lo que es gratis. Embotellar agua, por ejemplo. O vender el nombre de las cosas, como hace Google al ofrecer a anunciantes de zapatos un espacio publicitario en la página que se abre cuando alguien busca la palabra “zapatos” en Google.

Obama vende nada menos que esperanza, un bien tan universal como la salvación, que venden las iglesias. Los compradores de esperanza se suben a la causa de Obama en trances renovados de fe... por la política.

Obama hace delirar a sus oyentes y sus oyentes lo hacen delirar a él. Muerde la manzana envenenada de su poder hipnótico, y llega a decir cosas como:

“Nosotros somos los que estábamos esperando. Somos el cambio que buscamos”. “Podemos rehacer este mundo para que sea como debe ser”. “Podemos ser un himno que cure a esta nación, que arregle este mundo y haga esta época distinta a todas las otras”.

Lo admirable de estos mantras megalómanos es que brotan de un discurso que no tiene rastro de rencor, ni enemigos designados. Es una retórica del sueño y de la construcción, no de la guerra. Un cuento de hadas, como dijo William Clinton en un juicio que se volvió inmediatamente contra él. Un canto a la esperanza y a la comunión.

Pero el poder hipnótico del discurso de Obama no es inocente, puede incubar algunos de los males mayores del liderazgo político: la manipulación, la megalomanía, el culto a la personalidad.

No me gustan los políticos demasiado carismáticos porque su carisma los pone por encima de la gente. No me gustan los líderes que avanzan sembrando sueños y delirios en sus seguidores, así sean los sueños deseables y los delirios plácidos de Obama.

No obstante, creo que si pudiera votar en la elección americana, votaría por Obama, lo cual muestra, creo, en mi propia persona, los peligros que digo.

Héctor Aguilar Camín.
acamin@milenio.com

lunes, 2 de febrero de 2009

La larga búsqueda de identidad del Presidente electo de Estados Unidos:

EM., Int., miércoles 5 de noviembre de 2008.

Sus orígenes kenianos, su raza híbrida -negro, pero no del todo-, sus hogares en Hawai e Indonesia, sus estudios, su madre liberal y su padre ausente marcaron su personalidad.

JEAN PALOU EGOAGUIRRE.

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"¿Te puedo tocar el pelo?". El compañero nuevo de curso no pasaba inadvertido, y una curiosa niña colorina quería comprobar cómo era el peinado "afro" del pequeño Barry.

Poco antes, en el elitista colegio Punahou de Hawai -de mayoría blanca-, la profesora les había explicado a sus alumnos que el padre de Obama provenía de un pueblo de Kenia. "¿De qué tribu era?", le preguntó ella. "De los Luo", contestó el tímido niño de diez años. Entonces, un compañero, el chistosito del curso, gritó desde el fondo del salón: "¡Luo, luo, luo!", imitando el chillido de los monos. Otro niño, con una duda mucho más sincera, le preguntó: "¿Tu papá come personas?".

Esa sensación, la de ser un extraño, no era nueva para Obama.

En Indonesia, donde vivió desde 1967 hasta 1971 -su madre Ann se había casado en segundas nupcias con el indonesio Lolo Soetoro-, al regordete Barack le tocó ser un extranjero en una cultura diametralmente distinta: debió lidiar con bromas de niños que le llamaban "negro" y que lo engañaban dándole pasta de camarón en vez de chocolate, tuvo que aprender a escribir con la mano derecha -ser zurdo no era bien visto- y a cambiar los hot dogs por grillos y serpientes.

En estos años, la madre de Obama, una antropóloga de Kansas, le inculcó el orgullo afroamericano, una herencia que vivía más por el color de su piel que por lo que compartió con su padre, quien lo abandonó a los dos años.

Mientras en la escuela pública de Yakarta aprendía las enseñanzas del islam -lo cual dio pie para que se dijera que estudió en una "madrasa radical"-, en su casa Ann lo despertaba a las cuatro de la mañana para repasar inglés y le daba libros sobre el movimiento de derechos civiles en EE.UU., grabaciones de Mahalia Jackson y discursos de Martin Luther King.

"Cada hombre negro era Thurgood Marshall o Sidney Poitier; cualquier mujer negra era Fannie Lou Hamer o Lena Horne", cuenta Obama en "Dreams from my Father". "Ser negro era ser beneficiario de una herencia, un destino especial, una carga gloriosa que sólo nosotros eramos suficientemente fuertes para soportar".

Con ese espíritu, Barack tomó una decisión muy madura para su edad: a los diez años le pidió a su madre quedarse en Hawai con sus abuelos. Fue con ellos que aprendió de primera mano "cómo piensan los blancos", y de ellos recibió una educación derechamente cristiana; antes, su mamá -quien no era muy religiosa- le hizo conocer la Biblia, pero también le enseñó libros "espirituales" como el Upanishad hindú o el Tao Te Ching.

Pese a las bromas colegiales, Obama disfrutó del "aloha spirit" de Hawai, isla donde un afroamericano se camufla entre samoanos, fijianos o tonganos. "Mi nombre viene de Kenia, mi acento de Kansas", solía explicar .

Este sentido de pertenecer a varios lugares -o a ninguno en particular- reforzó su identificación con la historia de su papá keniano. Recurriendo a su imaginación, les decía a sus amigos que era un "gran príncipe" de una tribu "llena de guerreros".

Pero la conciencia de raza no habría sido tan determinante en la adolescencia de Obama. Según quienes lo conocieron, él no era uno de los Brothers, como se llamaba un grupo de jóvenes negros de la isla, y prefería el mote de "Barry O' Bomber" que se había ganado jugando en el equipo de básquetbol del colegio.

Sin embargo, poco tiempo después se hizo muy amigo de Keith Kakugawa, quien lo inició en el consumo de alcohol, de marihuana y en alguna ocasión de cocaína. Según Obama, entonces quería "sacar de mi cabeza las preguntas acerca de quién era yo", y en "Dreams...", describe a Kakugawa -quien ha pasado ocho años en la cárcel por tráfico de drogas- como una persona con un fuerte sentimiento "anti blancos", con quien sostuvo largas charlas sobre raza y racismo.

En ese tiempo también leyó a autores de temáticas raciales como James Baldwin, Ralph Ellison o Langston Hughes, así como la autobiografía de Malcolm X.

Luego, en el college liberal Occidental, en Los Angeles, Obama -ya de 18 años- desarrolló su activismo. Mientras se adentraba en Nietzshe, Freud y Sartre, y con Led Zepellin, Rolling Stones y los B-52's como banda sonora, solía debatir sobre la invasión de la URSS a Afganistán o la pobreza en el tercer mundo y participaba en protestas contra el apartheid en Sudáfrica. Y sus compañeros le escuchaban.

Con ese germen social -influenciado por su madre-, se cambió a la Columbia University, en Nueva York, y más tarde se convertiría en organizador comunitario en zonas empobrecidas de Chicago, donde vivían principalmente negros.

Pero algo no le calzaba.

Sólo supo qué era en 1987, cuando visitó por primera vez Kogelo, la aldea de su padre ("un fantasma contra el que he peleado toda mi vida") y conoció a varios de sus siete medio hermanos.

Ahí todo le hizo sentido. Ahí completó el puzzle sobre sus orígenes y su identidad, se sintió orgulloso de su pelo crespo y de ser un heredero de los Luo... y no tuvo que inventar nada.

Ahí también desempolvó una de los pocos mensajes que le dejó su papá: "Llegará el día en que el agua subirá de nivel y encontrarás una carrera hecha a tu real medida". Una vieja carta que le recordaba quién es: "Tú eres un Obama. Deberías ser el mejor".

COMICS. Durante su adolescencia, Barack Obama coleccionaba cómics de Spider Man y Conan el Bárbaro. Pasaba largas horas dibujándolos.

Los actores y las películas que allanaron el camino al nuevo Presidente de EE.UU.: Cómo el cine hizo campaña por Obama.

EM., Espectáculos, martes 20 de Enero de 2009. (Día de juramento de Obama).

Sidney Poitier es el primer gran hombre de color en una pantalla que ya ha ofrecido a Presidentes negros. Uno de ellos es Morgan Freeman.

FERNANDO ZAVALA.

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Estados Unidos está listo para pasar de la ficción a la realidad. Hoy, ese país verá cómo Barack Obama se transforma en su Primer Mandatario número 44. Pero antes de que él pise la verdadera Casa Blanca, el cine y la TV se han hecho cargo de preparar a sus compatriotas -y al resto del mundo- para el evento: en "salas ovales" de ficción se ha visto a otros "presidentes" de color, como James Earl Jones en "The man", Morgan Freeman en "Impacto profundo" y Dennis Haysbert en la serie "24".

Obama llega arropado, además, por su estampa hollywoodense: "Llama la atención que su postura parece la de un actor de cine. No cuesta nada imaginarse la película de Obama con Will Smith", dice el crítico de "El Mercurio" Christian Ramírez, quien añade: "Creo que su look poco producido evoca un poco el mito de actores de color emblemáticos". Uno de ellos es Sidney Poitier, el primer negro en ganar el Oscar a Mejor Actor -por "Lilies of the field" en 1963- y verdadero símbolo de la lucha por los derechos civiles en EE.UU.

Poitier, hoy de 81 años, tiene una carrera de más de seis décadas, pero su trabajo en los años 60 sigue siendo su mayor aporte, precisamente por el rol que jugó en imponer una nueva imagen para los actores de color. En una columna publicada el pasado fin de semana los críticos Manohla Dargis y A.O. Scott de The New York Times, lo describen como el "negro común y corriente", ése que representaba no sólo las necesidades de los ciudadanos de su raza sino de toda la nación. Películas que le dieron esa posibilidad son "El sol brilla para todos", de 1961, donde es el miembro de una familia que lucha para pagar su casa, o "Al calor de la noche", de 1967, donde es un policía de color que se enfrenta al racismo de sus colegas en el sur de Estados Unidos. "Fue el primero en encarnar a un negro intelectual, de esos que no se dejaban pisotear", agrega la comentarista de cine María Inés Sáez.

Manohla Dargis y A.O. Scott también mencionan al heredero natural de Poitier: Denzel Washington, quien fue uno de los oradores del homenaje que los artistas le brindaron a Obama el domingo 18 en la capital estadounidense. Él logró un encanto transversal en trabajos como los de "Tiempos de gloria", sobre un batallón de color en la Guerra Civil, o "Huracán", sobre un boxeador injustamente encarcelado.

Morgan Freeman, desde otra esquina, hizo su aporte en la larga espera del primer Presidente de color: en títulos "Conduciendo a Miss Daisy", "Impacto profundo" y "Million dollar baby" desplega al mundo la imagen del "negro paternal".

El más reciente es Will Smith, un actor exitosísimo que ha dado vida al "negro heroico", en la taquillera "Día de la Independencia", o las dramáticas "Ali" y "En busca de la felicidad". Él, junto a sus colegas, ha ayudado a formar una imagen de los afroamericanos que hoy ayuda en la inauguración del mandato del primer presidente de su raza.

Cuatro películas para esperar al nuevo Presidente.

"AL CALOR DE LA NOCHE" (1967). Sidney Poitier debe enfrentarse cara a cara con un racista policía interpretado por Rod Steiger, quien ganó un Oscar por el rol.

"ADIVINA QUIÉN VIENE A CENAR" (1967). Spencer Tracy y Katharine Hepburn son los sorprendidos padres de una joven blanca que llega a la casa con un novio negro (Poitier, otra vez).

"CONDUCIENDO A MISS DAISY" (1989). Morgan Freeman está inolvidable como el chofer de una anciana cascarrabias con quien entabla amistad en una época cuando eso era mal visto.

"EN BUSCA DE LA FELICIDAD" (2006). Will Smith, como un padre que trata de sacar adelante a su hijo, demuestra en esta cinta que los negros también persiguen el "sueño americano".

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EMOL, magazone, 18-02-07.

Actor Sidney Poitier cumple este martes 80 años en una vida marcada por la discriminación.

Fue el primer estadounidense de piel negra en recibir un Oscar y en ser el actor mejor pagado de Hollywood, pese a un difícil comienzo en el mundo de la actuación.

NUEVA YORK.- Sindey Poitier le debe la vida a una adivina. Nacido demasiado pronto y demasiado débil durante un viaje en barco entre las Bahamas y Forida, la cosa pintaba mal para él. El padre de Sydney, que ya había enterrado a varios hijos, se disponía a improvisar una caja de zapatos como ataúd.

Sólo la madre se negó a resignarse. La mujer buscó el consejo de una pitonisa, como cuenta Poitier en su autbiografía "The Measure Of A Man". Lo que Evelyn Poitier supo a través de las cartas fue suficiente para fortalecer su voluntad de lucha por la supervivencia del retoño.

"No te preocupes por el pequeño. Saldrá vivo y será sano. Seguirá casi todos los vientos de la Tierra y estará acompañado de reyes", cita el celebrado actor de cine y teatro la profecía que terminó salvando su vida.

Décadas más tarde, Sydney Potier "ha superado barreras sociales como un corredor de vallas", según el diario "International Herald Tribune". Fue el primer estadounidense de piel negra en recibir un Oscar y en ser el actor mejor pagado de Hollywood. Maduro y aún atractivo, Poitier cumple 80 años este martes.

Entre su "éxitos" se cuenta también haber sido el primer negro en besar a una actriz blanca en un film de Hollywood. La escena se rodó pudorosamente a través del espejo retrovisor de un taxi, pero fue suficiente para que los activistas por los derechos civiles lo encumbraran como un héroe y algunos miembros del movimiento afroamericano lo tacharan de "negro blanco" por su supuesta sobreadaptación.

La fecha exacta de su nacimiento es desconocida, incluso por el mismo, en teoría. Algunos documentos dicen que la estrella de películas como "Porgy and Bess", "Guess Who's Coming to Dinner" o "In The Heat Of The Night" nació el 20 de febrero de 1924, pero otros reflejan el año 1927. Guiñando el ojo, Poitier asegura: "Después todo todavía estoy en forma, así que no importa".

Una dura lucha por surgir.

Pero Poitier nunca hizo un misterio de sus orígenes. El menor de ocho hijos, creció rodeado por la pobreza en la paradisíaca y apartada isla Cat Island de las Bahamas. Su padre era recolector de tomates y a duras penas traía a casa comida para toda la familia.

A los 13 años, Sidney tuvo que dejar la escuela. Partió rumbo a Miami, donde trabajó como vendedor ambulante, aparcacoches, obrero en construcciones y cargador portuario.

Más tarde se formó como fisioterapeuta y se alistó en el Ejército de Estados Unidos, donde sirvió hasta 1945.

Luego vino el teatro. Despreocupado, hizo varias audiciones en Broadway, pero su imponente presencia era inútil a causa de su "terrible" y marcado acento, según recuerda. No se dio por vencido y encontró trabajo como guardia nocturno en el Armerican Negro Theatre. Su sueldo consistía en clases gratuitas de actuación.

Su insistencia se vio recompensada después de varios papeles secundarios. Harry Belafonte tuvo que cancelar su actuación en una obra de Broadway y el entonces desconocido Poitier pudo salir a escena en su lugar: era la oportunidad de su vida.

Un merecido reconocimiento.

El Oscar llegó en 1964 por su interpretación de un trabajador negro en una granja de monjas blancas en "Lilies of the Field", de Ralph Nelson.

La discriminación racial fue también el tema central en las siguientes y más populares películas de Poitier.

En "Guess Who's Coming to Dinner" (1967), la película del beso en el taxi, Poitier es presentado como futuro yerno al matrimonio millonario que forman Katharine Hepburn y Spencer Tracy.

En el policial "In The Heat Of The Night" (1967) tuvo que imponerse como detective experto del norte a un sureño sheriff racista (Rod Steiger).

Su popularidad era entonces ya tan grande que las ofertas de trabajo se multiplicaban. En 1969 se lo consideraba el actor mejor pagado del mundo. También tuvo éxito como director, pero la fama no se le ha subido a la cabeza: "Siempre trato de seguir aprendiendo, de comprender mejor las cosas y de mejorar yo mismo".